Una parte importante de ser un buen conductor es cuidar de tu vehículo. Aquí tienes los conceptos básicos para un mantenimiento preventivo que todos deberían conocer:
- Revisión de los niveles de aceite: El aceite es vital para el motor. Verifica su nivel cada mes y cambia el aceite según las recomendaciones del fabricante.
- Verificación de la presión de los neumáticos: Mantener la presión adecuada ayuda a la estabilidad del vehículo y a reducir el consumo de combustible. Revisa la presión una vez al mes.
- Reemplazo de los filtros: Los filtros de aire y aceite protegen el motor. Cambiarlos periódicamente mejora la eficiencia y vida útil del motor.
- Revisión de los frenos: La seguridad depende en gran parte de un sistema de frenos óptimo. Presta atención a ruidos o sensaciones inusuales al frenar.
- Chequeo de las luces y limpiaparabrisas: Asegúrate de que todas las luces funcionen correctamente y de que los limpiaparabrisas estén en buen estado, especialmente en épocas de lluvia.
Estos pequeños cuidados no solo alargan la vida de tu vehículo, sino que también aseguran una conducción segura y sin sorpresas..








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